Cuando pensamos en las demencias, a menudo nos inundan sensaciones de angustia y de tristeza. Pero, quienes conviven con una persona afectada, saben que la realidad es mucho más compleja: también hay risa, ternura, enfado, aprendizaje y vínculos que se transforman, pero no desaparecen. Un todo entrelazado del que no se pueden describir sus partes de forma aislada si se quiere comprenderla de verdad.
Desde esa mirada nace “Camino de la memoria”, un largometraje documental dirigido por Manuel Jiménez y con guion de Antonio Ortín, que recorre España estableciendo un paralelismo entre el Camino de Santiago y la evolución de la enfermedad de Alzheimer.
En Castilla y León se ha grabado en el Centro de Referencia Estatal (CRE Alzheimer) de Salamanca y en ambos centros de AFA Zamora. Pero el viaje comenzó en Andalucía, con fases más iniciales, y avanza hacia el norte mostrando cada vez estadios más complejos de la enfermedad, hasta llegar a Galicia. “La palabra «camino» no es casual”, señala el director de la cinta, ya que les permite “contar la realidad y la evolución de la enfermedad con esta metáfora narrativa tan significativa”.
Porque el alzhéimer no afecta solo a la memoria. Impacta en la conducta, en la comunicación, en la autonomía y en el equilibrio de toda la familia. Por eso, la atención requiere una mirada integral y equipos multidisciplinares formados por profesionales que abarcan desde la psicología, terapia ocupacional, fisioterapia, logopedia, entre otros.

Con la participación de Canal Sur, las diputaciones de Málaga y Badajoz, el Ayuntamiento de Linares y el Festival de Málaga, el documental será un compendio de testimonios de familias, cuidadores y profesionales. Voces que hablan desde la experiencia real, desde lo cotidiano, desde lo que no siempre se cuenta. “Tenemos la convicción de que no hay nada más potente que poder compartir las historias de vida de las personas para concienciar y transmitir la verdadera magnitud de las demencias”, explica Antonio Ortín. “La familia lo vive todo desde el principio hasta el final, es quien más sufre la enfermedad. Y, a día de hoy, si no es por las asociaciones que están llegando donde no llegan las administraciones públicas ni los recursos sanitarios, el familiar estaría prácticamente solo”, recalca.





En ese recorrido, Zamora ocupa un lugar destacado. Durante su estancia, el equipo del documental ha querido subrayar el modelo de atención de AFA Zamora, definiéndolo como “puntero” y señalando el “carácter innovador de sus terapias y, sobre todo, el valor humano de sus profesionales”. Un reconocimiento que la entidad recibe con gratitud como impulso para seguir trabajando.
El proyecto, que comenzó hace casi una década en forma de libro y exposición, culmina ahora en esta producción audiovisual que cuenta con el asesoramiento de la Confederación Española de Alzheimer y otras demencias (CEAFA), garantizando un tratamiento respetuoso y riguroso de una realidad tan delicada.
El estreno está previsto para 2027 en el Festival de Cine de Málaga. Más allá de la pantalla, el objetivo es claro: sensibilizar, generar comprensión y abrir conversación social sobre una enfermedad que sigue necesitando más recursos, más investigación y más conciencia colectiva, aseguran los impulsores del documental.

